Hay cortes que no necesitan complicarse para brillar. El osobuco de ternera es uno de ellos: humilde, meloso y agradecido, de esos que con una cocción lenta y bien hecha se convierten en un plato de los que se recuerdan.
Si alguna vez os habéis preguntado qué es el osobuco de ternera o cómo cocinar el osobuco de ternera para que quede tierno de verdad, hoy os lo dejamos explicado y, lo más importante, con una receta que sale redonda.
Aquí no hay prisas: hay fuego bajo, un buen sofrito y una salsa que os va a pedir pan sin daros opción.
Receta de osobuco de ternera tradicional
A continuación, os presentamos cómo hacer osobuco de ternera al estilo clásico: estofado, con verduras, vino y tiempo. Esta receta de osobuco de ternera admite pequeños cambios, pero la base es la que marca la diferencia: un buen sellado, cocción lenta y una salsa con cuerpo.
Qué es el osobuco de ternera y qué parte es
Antes de cocinarlo, conviene conocer el corte. El osobuco de ternera es una rodaja gruesa del jarrete o morcillo, la parte baja de la pierna, con su hueso en el centro y ese tuétano que, cuando está bien hecho, es puro sabor.
Es un corte con bastante tejido conjuntivo, por eso necesita tiempo. Con una cocción lenta, la carne se vuelve melosa, tierna y se deshace casi sin esfuerzo. Si buscáis un guiso con personalidad y textura, es una apuesta segura.
Ingredientes
Aunque el osobuco de ternera es un corte que admite distintas formas de preparación, en Carnicería Víctor Salvo os vamos a enseñar cómo hacer osobuco de ternera siguiendo una receta tradicional de cocción lenta, pensada para sacar todo el partido a su textura melosa y a su sabor profundo.
Una elaboración ideal para disfrutar en casa, deleitar vuestro paladar y el de vuestros acompañantes y saborear la carne en su máxima expresión.
Ingredientes necesarios para la receta de osobuco de ternera tradicional:
- 4 piezas de osobuco de ternera (rodajas de 3–4 cm)
- 1 cebolla grande
- 2 dientes de ajo
- 2 zanahorias
- 1 puerro (opcional)
- 200 g de tomate triturado o tomate rallado
- 200–250 ml de vino blanco o tinto
- 500–700 ml de caldo de carne
- Harina (para enharinar ligeramente)
- Aceite de oliva virgen extra
- Sal
- Pimienta
- 1 hoja de laurel
- Tomillo o romero (en poca cantidad)

Preparación del osobuco de ternera
Secad el osobuco con papel de cocina, salpimentad y enharinad ligeramente, retirando el exceso de harina.
En una olla amplia, calentad un buen chorro de aceite de oliva y sellad la carne a fuego medio-alto hasta que quede bien dorada por ambas caras. Retirad y reservad.
Prepara la salsa desde cero
En la misma olla, añadid la cebolla, el puerro y el ajo picados. Rehogad a fuego medio hasta que empiecen a dorarse. Incorporad la zanahoria y cocinad unos minutos más.
Añadid el tomate y dejad que el sofrito reduzca bien hasta que quede concentrado y oscuro. Este paso es clave para conseguir una salsa sabrosa.
Verted el vino, subid el fuego y dejad que evapore el alcohol, rascando el fondo de la olla para recuperar todos los jugos del sellado.
Cocción del osobuco de ternera
Devolved el osobuco a la olla, añadid el laurel y las hierbas aromáticas y cubrid parcialmente con el caldo.
Cuando empiece a hervir, bajad el fuego al mínimo, tapad y dejad cocinar unas 2 horas, girando la carne a mitad de cocción.
El osobuco estará listo cuando esté muy tierno y la salsa tenga cuerpo y brillo. Podéis triturar la salsa si la preferís fina o dejarla tal cual para un resultado más rústico.

No te olvides de los acompañamientos
Este guiso pide algo que recoja bien la salsa. Os recomendamos:
- Puré de patata
- Arroz blanco
- Patatas panadera
Cualquiera de ellos combina a la perfección con la melosidad del osobuco de ternera.

Un sabor auténtico y sorprendente
Historia del osobuco de ternera
El osobuco tiene su origen en la cocina italiana, especialmente en Milán, donde este corte del jarrete se cocinaba lentamente para aprovechar todo su sabor y textura.
Con el paso del tiempo, la receta se ha adaptado a distintas cocinas, manteniendo siempre la misma esencia: transformar un corte humilde en un plato lleno de profundidad y carácter.
Consejos de preparación
- Sellad bien la carne para potenciar el sabor.
- Cocinad siempre a fuego bajo y sin prisas.
- No abuséis de las hierbas aromáticas.
- De un día para otro, el guiso suele estar todavía mejor.



