Si hay un corte que sorprende por su jugosidad, sabor intenso y textura melosa, ese es la cabezada de cerdo al horno. Un plato tradicional, sencillo de preparar y perfecto para quienes disfrutan de la carne bien hecha, aromática y llena de matices.
En Carnicería Víctor Salvo os enseñamos cómo preparar la cabezada de cerdo al horno de forma fácil, respetando el producto y sacándole el máximo partido para que el resultado sea espectacular tanto para una comida familiar como para una ocasión especial.
¿Qué es la cabezada de cerdo?
La cabezada de cerdo es una pieza que se obtiene de la parte superior del cuello del animal. Se caracteriza por tener una infiltración de grasa equilibrada, lo que la hace ideal para cocciones largas como el horno.
Gracias a esta grasa intramuscular, la carne queda tierna, jugosa y muy sabrosa, evitando que se reseque incluso con tiempos prolongados de cocción.
Ingredientes
Para preparar una buena cabezada de cerdo al horno necesitáis pocos ingredientes, pero de calidad.
Ingredientes necesarios para la cabezada de cerdo al horno:
- 1 pieza de cabezada de cerdo
- 3 o 4 patatas
- 1 cebolla grande
- 4 dientes de ajo
- Aceite de oliva virgen extra
- Romero y tomillo (opcional)
- Sal y pimienta negra al gusto
- 1 vaso pequeño de vino blanco o caldo

Receta de Cabezada de cerdo al horno
La clave de una buena cabezada de cerdo al horno está en respetar el producto y controlar la cocción. En esta parte vais a ver el proceso completo, desde la base de verduras hasta el dorado final, para lograr una carne tierna por dentro y con un exterior bien apetecible.
Preparar la base de verduras
Pelad y cortad las patatas en rodajas gruesas y la cebolla en juliana. Colocadlas en una fuente apta para horno, salpimentad ligeramente y regad con un chorrito de aceite de oliva.
Añadid los ajos enteros, ligeramente machacados.
Colocar la cabezada de cerdo
Salpimentad la pieza de cabezada de cerdo por todos sus lados y colocadla sobre la cama de verduras. Si os gusta un toque aromático, añadid unas ramas de romero o tomillo.
Horneado lento para máxima jugosidad
Precalentad el horno a 180 ºC. Añadid el vino blanco o caldo a la fuente y hornead durante aproximadamente 90 minutos, regando la carne con sus propios jugos cada 20–25 minutos.
Si veis que se dora demasiado pronto, podéis cubrirla ligeramente con papel de aluminio.
Dorado final
En los últimos 10–15 minutos, subid la temperatura a 200 ºC y retirad el aluminio para conseguir una superficie dorada y crujiente, manteniendo el interior jugoso.

Un sabor auténtico y sorprendente
Salsa para la cabezada de cerdo al horno
Un buen asado gana muchísimo cuando lo acompañáis con una salsa hecha con los propios jugos. No hace falta complicarse: con los líquidos del horneado y un par de ingredientes aromáticos podéis conseguir una salsa intensa, brillante y perfecta para napar la carne.
Cómo hacer una salsa rápida con los jugos del asado
- Pasad a un cazo los jugos, la cebolla asada y (si los habéis usado) los ajos.
- Añadid un chorrito de vino y dejad que reduzca unos minutos.
- Triturad hasta obtener una textura fina.
- Si la queréis más espesa, podéis ligarla con un poco de maicena disuelta en agua, sin pasarse.
Consejos para una cabezada de cerdo al horno perfecta
- No tengáis prisa: la clave de esta receta está en una cocción lenta.
- Regar la carne durante el horneado ayuda a potenciar el sabor y evitar que se seque.
- Dejad reposar la carne unos minutos antes de cortarla para que conserve todos sus jugos.
Acompañamientos ideales
La cabezada de cerdo al horno combina a la perfección con:
- Patatas panadera o asadas
- Verduras al horno (zanahoria, calabacín, pimiento)
- Una ensalada fresca que aporte contraste
Un plato tradicional lleno de sabor
La cabezada de cerdo al horno es una receta de las de siempre, de esas que conquistan por su sabor profundo, textura tierna y aroma irresistible. Un claro ejemplo de cómo un buen corte y una elaboración sencilla pueden dar como resultado un plato espectacular.



